Punto de venta para minimarketsCobrás rápido y sabés qué reponer

Escanear, cobrar y facturar en segundos, con el stock descontándose en cada ticket. Los mínimos avisan antes de que falte y la compra al proveedor deja el costo al día. La caja rinde por turno, no por confianza.

Te acompañamos en la puesta en marcha para que empieces a vender sin frenar el mostrador.

Lo esencial de tu minimarket

  • El código de barras arma el ticket: escanear, cobrar, siguiente cliente.
  • Cada venta descuenta stock al instante; el mínimo avisa antes del quiebre.
  • La factura electrónica sale del mismo ticket cuando el cliente la pide.
  • El cierre de turno compara lo esperado contra lo contado, cajero por cajero.

La fila no espera

Cobrar al ritmo del escáner

En hora pico el mostrador se mide en segundos por cliente. El ticket se arma escaneando, el total se hace solo y el cobro acepta efectivo, QR o tarjeta sin cambiar de pantalla. Si el cliente pide factura, sale con su RUC en el mismo paso.

El teclado alcanza para todo el flujo — la caja de alto volumen no depende del mouse ni de menús escondidos.

Ver la caja rápida

Antes de que falte

El stock avisa, no sorprende

Cada ticket descuenta stock en el momento, por depósito. Cuando un producto toca su mínimo, aparece en la lista de reposición — y la compra al proveedor carga la mercadería y actualiza el costo sin doble tipeo.

El inventario deja de ser un fin de semana de conteo: los ajustes quedan con fecha, usuario y motivo.

Ver la reposición

El turno rinde cuentas

Caja por cajero, diferencia con nombre

Cada cajero abre su turno y lo cierra con arqueo: lo que el sistema esperaba contra lo que se contó. Los retiros y gastos del día quedan anotados en el momento, no reconstruidos de memoria a las diez de la noche.

Ver el cierre de turno

Tu primer ticket, hoy mismo

Creás tu cuenta, cargás tus productos y cobrás la primera venta el mismo día.